En el marco de las iniciativas académicas orientadas a promover la equidad de género y el pensamiento crítico, se llevó a cabo una entrevista a Erika Barony Vera, coordinadora del libro «Mujeres en la ciencia, la academia y la tecnología». La conversación, conducida por Ruth Congregado Amado, permitió profundizar en los objetivos, contenidos y alcance de esta obra impulsada desde la Universidad Internacional Iberoamericana de México (UNINI México), institución que forma parte de la Red Universitaria Internacional de la Fundación Universitaria Iberoamericana (FUNIBER).
La publicación se enmarca en el compromiso institucional de promover espacios de reflexión y diálogo en torno a los desafíos que enfrentan las mujeres en distintos ámbitos del conocimiento, así como en la generación de propuestas que contribuyan a una sociedad más equitativa.
A continuación, se presenta la entrevista:
¿Qué motivó la creación del libro Mujeres en la Ciencia, Academia y la Tecnología y por qué cree que es importante hoy en día?
El libro surge de la necesidad de abrir un diálogo reflexivo sobre los retos, brechas, avances y resistencias que enfrentan las mujeres en la ciencia, la academia y la tecnología. Se trata de una conversación necesaria tanto dentro de la comunidad académica como en la sociedad en general, especialmente en un contexto donde la defensa de los espacios para las mujeres cobra cada vez mayor relevancia.
Asimismo, esta obra da continuidad al libro «Mujeres en la ciencia y la academia» (2025), incorporando en esta nueva edición el ámbito tecnológico como eje clave. Esto permite ampliar el debate hacia temas como el acceso a la educación, los roles de género, la sociedad del conocimiento y los desafíos que enfrentan las mujeres al integrarse en estos espacios. La alta participación en la convocatoria refleja el interés creciente por formar parte de este diálogo.
¿Hubo temas o ideas recurrentes en los diferentes capítulos?
Cada capítulo presenta una perspectiva particular desde la experiencia de su autora, lo que aporta una gran riqueza a la obra. Sin embargo, existen elementos comunes que atraviesan los textos, como la necesidad de construir espacios de sororidad, empatía y visibilización de las problemáticas que enfrentan las mujeres.
También se destaca la importancia de generar propuestas concretas que permitan avanzar hacia entornos más equitativos, mediante la articulación de esfuerzos entre academia, sociedad y gobierno. En este sentido, el libro no solo expone realidades, sino que también invita a la acción y a la construcción de soluciones conjuntas.
Desde su perspectiva, ¿cuáles son algunos de los principales desafíos que aún enfrentan las mujeres en las carreras científicas o académicas?
Los desafíos pueden analizarse en distintas etapas. En primer lugar, el acceso a la educación superior sigue siendo un reto en muchos contextos, condicionado por factores como las limitaciones económicas, los roles de género o las dificultades propias de determinados entornos sociales.
En segundo lugar, la permanencia en la formación académica representa otro desafío importante, ya que muchas mujeres deben compatibilizar sus estudios con responsabilidades familiares o enfrentan situaciones de discriminación o violencia que dificultan su continuidad.
Finalmente, en el ámbito profesional, persisten desigualdades estructurales que afectan el desarrollo integral de las mujeres, especialmente en lo relacionado con la conciliación entre la vida personal, familiar y laboral, así como el reconocimiento de su trabajo.
¿Cómo pueden las universidades e instituciones académicas apoyar mejor a las mujeres que desean seguir carreras en ciencia, tecnología o investigación?
Las instituciones educativas tienen un papel clave en la creación de entornos inclusivos y seguros. Es fundamental que sean espacios libres de discriminación y que respondan de manera sensible a las necesidades de las mujeres, ofreciendo herramientas y estrategias que faciliten su desarrollo integral.
Además, deben promover espacios de reflexión y diálogo que permitan visibilizar experiencias y generar propuestas. En este contexto, la Universidad Internacional Iberoamericana de México destaca por su modelo educativo flexible, que permite a las estudiantes avanzar en su formación a su propio ritmo y desde entornos seguros, sin tener que renunciar a otros proyectos de vida.
¿Hay algún capítulo o contribución en particular en el libro que crea que los lectores encontrarán especialmente significativo?
El libro ofrece una amplia variedad de contenidos, desde homenajes a mujeres pioneras hasta reflexiones, experiencias y análisis actuales. Esta diversidad permite que los lectores se identifiquen con diferentes perspectivas y comprendan mejor las realidades que enfrentan las mujeres en estos ámbitos.
Cada aportación contribuye a sensibilizar y a fortalecer el compromiso con la construcción de una sociedad más justa, donde se reconozca plenamente el papel de las mujeres en el desarrollo científico, académico y tecnológico.
¿Hay alguna actividad futura relacionada con el libro para promover el trabajo de las mujeres?
La intención es continuar difundiendo el libro en distintos espacios académicos, tanto a nivel nacional como internacional, así como promover nuevas iniciativas que fortalezcan el debate y la reflexión en torno a estos temas.
Desde la Coordinación Internacional de Doctorados en Derecho de UNINI México se busca seguir impulsando propuestas que contribuyan a los debates actuales y que permitan generar estrategias orientadas a la equidad. Este tipo de publicaciones se consolidan como herramientas clave para acercar el conocimiento a la sociedad y promover cambios significativos.
La entrevista pone de relieve la importancia de seguir generando espacios académicos que impulsen la reflexión, el conocimiento y la transformación social, en línea con el compromiso de UNINI México y FUNIBER de promover una educación superior accesible, internacional y orientada al desarrollo sostenible de las sociedades.



